miércoles, 23 de mayo de 2018
miércoles, 21 de marzo de 2018
martes, 6 de marzo de 2018
jueves, 24 de agosto de 2017
Primeros gifs
Este primer gif fue realizado de manera análoga cuadro por cuadro en una mesa de luz y luego digitalizado para poder hacer la animación.
Este segundo ejercicio fue hecho como stop motion, se sacaron 15 fotos fijas y los elementos que en ella aparecen se fueron moviendo poco a poco,de forma que cuando se reproducen las fotos de forma continua se genera la ilusión de movimiento.
María Vázquez
Video.
Mi experiencia en cuanto a la imagen en movimiento es poca; sin embargo, siempre me ha interesado este ámbito de las artes en gran medida porque me gusta la literatura y el cine, es por esto que uno de mis principales referentes en cuanto a la animación es el cineasta checo Jan Svankmajer. A partir de su obra he reflexionado sobre la íntima línea que une a las artes pláticas y visuales con el cine, el video y la animación y por supuesto he aprendido a apreciar las amplias posibilidades que pueden surgir a partir de su interdisciplina.
Por esto último me parece muy atractivo tener una clase de video, ya que es un campo de exploración en el que nunca he estado y sobre el cual me interesa aprender las distintas técnicas de animación y video para mezclar estos conocimientos con otros que ya tengo sobre las artes plásticas (siendo éstos principalmente técnicos y también referentes a la concepción de la imagen); de igual forma, me interesa aprender y incluso experimentar con usar los programas y herramientas necesarios para poder obtener un buen resultado final.
Por otro lado, otra de las razones por las cuales me interesa el video y me gustaría aprender a desarrollar proyectos en este ámbito es porque me gusta la literatura, finalmente la imagen en movimiento tiene como objetivo narrar al algo, incluso el movimiento más mínimo.
María Vázquez
domingo, 20 de noviembre de 2016
Ciento dos años de ensueño
"Mire,
yo no persigo la poesía. La poesía está en la realidad"
Manuel Álvarez Bravo (Premio Hasselblad, 1984)
Sobre la obra y vida de Manuel
Álvarez Bravo se han escrito cantidades y cantidades de páginas muchas de ellas
atinadas en el punto justo, han sido usadas las palabras exactas ya sea por la
pluma de Luis Cardoza y Aragón, Octavio Paz o Xavier Villaurutia, por mencionar
algunos y no llenar este texto de grandes personalidades, entonces me pregunto
¿Quién soy yo para escribir sobre algo tan sublime, cómo podría hacerle honor
en un texto a esas fotografías en donde la belleza sutil anda desnuda comiendo
fruta por las calles empedradas? Soy un
ser afectado y eso me da derecho, quizá no tengo la maestría en el uso de la
palabra y eso sin duda dificulta el explicarme a mi misma qué es lo que siento
pero las fotos de Don Manuel me han sentado en el borde de una barda a
contemplar el paisaje, a ver cómo va pasando la vida hasta en el último rincón
de éste país, han dilatado mis recuerdos y han hecho que mi imaginación, como
las blancas telas de Qué chiquito es el
mundo (1942), se ondee dulcemente
en el vaivén de la fantasía.
De forma que no encuentro otra manera
de escribir sobre la obra de éste gran artista que no sea mediante el uso de
otro tipo de imágenes: las imágenes poéticas pues creo que mis comentarios
deben estar en el mismo nivel en el que se encuentran las fotografías de Manuel
Álvarez Bravo porque ¿Qué sentido tiene decir una vez más que su uso técnico de la cámara era de gran
maestría? De pronto siento que aquí la misma cámara pese a todo sale sobrando,
que la fotografía es sólo un medio (aunque el medio exacto) y lo que importa es
más bien el ojo, la imaginación y la agudeza de ambos, que vale más la
capacidad de descubrir, crear, significar la cotidianeidad y dotarla de tanta
plasticidad que sea posible reacomodarla en ese lugar justo donde la línea de un cable se cruza con la banqueta y
enmarca el sufrimiento (El gran
penitente, 1954) o ahí en el umbral (1940)
donde el líquido de la vida se derrama hacia otros mundos y nos deja con la
tentación, con la duda.
![]() |
| El umbral, 1940 |
En la obra de Manuel Álvarez
Bravo se percibe más que la realidad fotografiada, la realidad imaginada vuelta
creación: tiros de aza(h)ar (La buena
fama durmiendo, 1938), espacios habitables y transparentes hechos por haces
de luz (Retrato de lo eterno, 1935), metáforas y símbolos construidos con planos y
firmes sombras o con el más simple de los objetos al que protege e ilumina la
buena voluntad de querer estar vivo (Jícamas,
1929), todo por el juego, la inocencia, la sonrisa, por sentir ese calor que
recuerda a los cuentos de Jesús Gardea o por tocar siquiera la suavidad del
rebozo que deja ver a la fruta prohibida (1977)
de la cual brota la misma sensualidad que hay en la literatura de Inés
Arredondo. En las fotografías de Álvarez Bravo todo esta cargado de la vital energía
que incita al ritual, a prender una vela (Panteón,
visitación, 1964), a escribir un poema, a sentir el ensueño.
María Vázquez
![]() |
| Retrato de lo eterno, 1935 |
![]() |
| Jícamas, 1929 |
![]() |
| La fruta prohibida, 1977 |
Bibliografía:
- Rita Eder, 1992, El arte de Álvarez Bravo en los años treinta, Luna Córnea, Año 1, 1992, pag. 7-11
- Cesar Moro, 1992, La fatalidad vestida de negro, Luna Córnea, Año 1, 1992, pag. 13
- Octavio Paz, 1992, Cara al tiempo, Luna Córnea, Año 1, 1992, pag. 14-17
- Luis Cardoza y Aragón, Entre la máquina y el mundo real, Luna Córnea, Año 1, 1992, pag. 19-27
- Adré Bretón, Un fragmento, Luna Córnea, Año 1, 1992, pag. 29
- Elena Poniatowska, El sueño es blanco y negro, Luna Córnea, Año 1, 1992, pag. 31-39
- http://www.udg.mx/es/efemerides/2016/4-febrero
- http://www.letraslibres.com/mexico/ojos-en-los-ojos-manuel-alvarez-bravo
- http://elpais.com/diario/1985/04/30/cultura/483660007_850215.html
- http://www.manuelalvarezbravo.org/index.php
- https://issuu.com/c_imagen/docs/lunacornea_1
viernes, 11 de noviembre de 2016
Ante la severidad y el caos: Pedro Meyer y Joan Fontcuberta
"Comprendo la fotografía más como una rama de la
Ontología, más que de la Estética. Me parece más interesante la cuestión de la
verdad que la cuestión de la belleza."
Joan Fontcuberta
En algún momento mientras miraba
una foto de Pedro Meyer mi silueta, que se reflejaba levemente en la pantalla
de la computadora, extendía de manera perfecta la línea curva de un arcoíris en
la fotografía, nada más cercano a… ¿la realidad? digamos mejor “la actualidad” en
la que lo que nos muestra la pantalla es tan creíble que lo demás terminan
siendo meros reflejos como bien lo advierte Fred Ritchin en su libro “Después
de la fotografía”. Dado este fenómeno de lo inminentemente digital y devorador
notar que la importancia de la verdad
y la realidad ha estado siendo
sobrevalorada y pervertida al mismo tiempo es crucial para proceder si uno se
dedica a odiseica labor fotográfica.
Pedro Meyer y Joan Fontcuberta
son dos artistas pioneros de la fotografía contemporánea que comparten en
principio de cuentas una profunda reflexión acerca de su oficio, dicha
meditación ha sido tanto personal como en relación al efecto mundial que se ha
presentado en torno a la fotografía en aras de una era digital y por supuesto
del resultado poderoso de la alianza de lo que podríamos empezar a pensar son
las herramientas más penetrantes que ha construido el ser humano.
“(…) mi trabajo es una respuesta a toda una serie de condicionantes sociopolíticos,
de la situación de la comunicación y de la cultura (…)” Joan Fontcuberta
Sin duda el rumbo y efectos que
ha tenido esta revolución, así como los propios contextos y las experiencias de
vida de cada artista, han sido lo que ha llevado a ambos a desaprehenderse tanto
de la tradicional idea de la fotografía como de la severa pero engañosa
concepción de la verdad y la realidad de forma que los dos se han
ocupado, con el paso de los años, de concientizarse a sí mismos de la vulnerabilidad
de estos términos (tanto en la práctica como en el discurso), de ahí que su
trabajo se base y nutra de esa evidente fragilidad y juegue con ella para que
al final el espectador pueda darse cuenta de que efectivamente nuevas
relaciones se están gestando a partir de lo digital y lo están redefiniendo todo.
¿Cuál es el gran mérito de estos
artistas? Primero su capacidad de observación: cualidad imprescindible y
afilada de un buen fotógrafo, luego su gran habilidad de reflexión: sin la cual
el fotógrafo sería como un caballo desbocado, después su valor: no puede, no
debe haber fotógrafos con miedo, deben ser unos sin vergüenzas; por otro lado su
congruencia: han respondido efectivamente con actos (obra) y propuestas a su
pensamiento y búsquedas en pro de un uso no aplastante tanto de la fotografía
como de lo digital y finamente su sentido del humor: el artista nunca debe
dejar de jugar y para lo cual no tengo más comentario que una sonrisa y un
agradecimiento. A fin de cuentas han sido auténticos visionarios que ha
propuesto una reconfiguración del mundo y se han plantado como creadores de la realidad.
María Vázquez
martes, 8 de noviembre de 2016
El "mundo digital" y toda la serie de factores complicados que de él se derivan
La importancia que han cobrado
las tecnologías nos han introducido a lo que hoy conocemos como la era digital,
si bien durante mucho tiempo se creyó que efectivamente con los distintos
avances habría una especie de revolución que nos llevaría a disfrutar de un
“mundo mejor” desde hace ya varios años se presiente que el rumbo que hemos
tomado no es del todo correcto, quizá recientemente porque hemos estado notando
los efectos del uso de ciertas tecnologías, así como de la aplicación
incorrecta de los descubrimientos científicos, entre otras cuestiones, tenemos
la certeza de que efectivamente hay que hacer un cambio.
Sin embargo, tan inmersos como
nos encontramos en nuestra forma de vida tanto a nivel personal, como en la
sociedad a la que pertenecemos e incluso en lo que refiere a la dinámica
mundial parece difícil advertir que efectivamente la revolución esta sucediendo
y ha pasado hasta cierto punto inadvertida precisamente porque se introdujo de
manera paulatina y sutil justamente en el punto preciso: la vida cotidiana, lo
triste es que desafortunadamente no nos ha llevado a donde esperábamos; si bien
es el instinto de supervivencia mismo el que nos hace cuestionarnos todo lo que
estamos haciendo por sobrevivir es difícil por lo entrañada que esta la revolución
en nosotros poder llevar de la imaginación a la práctica todos esos cambios que
a muchos se nos podrían ocurrir.
En este sentido es conveniente
primero que nada mantener la calma, pues ante el panorama que sin duda es tanto
estremecedor como triste en varios de sus aspectos y aún prometedor en muchos
otros, entrar en distintos tipos de
crisis es muy sencillo: dejarnos llevar por la terrible sensación de que no hay
nada que hacer ante esta realidad que se nos plantea injusta, inabarcable e
inminentemente catastrófica no es definitivamente una de las alternativas más
saludables así como tampoco lo es el que nos la pasemos en constante lucha o
que simplemente nos unamos al cause de las situaciones, bajemos la cabeza y nos
hemos refugiemos en las pantallas tomando estas como un metáfora de la vía de acceso al mundo digital.
Grandes problemas
En todo este caos que sin duda
la era digital ha planteado en el mundo uno de los problemas que identifico
como cruciales es la ignorancia. El devenir actual de la era digital fue
causado principalmente por las computadoras y el internet que desde el
principio han sido herramientas que solamente un número hasta cierto punto
reducido de personas, en comparación al gran número que las usamos, saben de
bien a bien cómo funcionan y el gran potencial que contienen. Definitivamente
aquellos quienes entienden el funcionamiento de la máquina y saben aprovecharla
en su máxima amplitud son los que indudablemente tienen un poder, que conforme
más no convertimos a lo digital, aumenta.
Aquí otro punto delicado, todas
las herramientas creadas por el ser humano pueden ser consideradas hasta cierto
punto nobles y probablemente la mayoría han sido creadas en su origen con una
buena intención; sin embargo, como también pasa con todo lo que toca el hombre,
las virtudes de las herramientas se pueden convertir en vicios. En el caso del
internet por ejemplo su principal bondad y peculiaridad, que no había tenido
ningún otro medio, es la posibilidad de crear en conjunto, característica que a
su vez lo ha denigrado.
En general, lo digital tiene,
entre otras características, una capacidad de trasformación sorprendente, tanto
por el lado de que los contenidos se actualizan con una rapidez inmediata (algo
que jamás había pasado antes en la historia) como por la parte de que nos
permite por ejemplo corregir el error (que culturalmente siempre nos hemos
empeñado en tatar borrar) de forma que
todo aquello que se digitalice puede tornarse hacia lo manipulable y lo
tramposo, puede hacer pasar la mentira por verdadera, así como puede generar
necesidades y degenerar capacidades, el análisis y la reflexión por ejemplo.
Lo que nos lleva al hecho
determinante de que lo digital ha potencializado muchas de las características
de las cuales suele abusar cualquier tipo de poder (institución, empresa o
persona) y en pos de eso se ha preparado el terreno para dirigir a la sociedad
mundial hacia fines específicos, he aquí la corrupción de sus virtudes.
Me parece que no esta de más
hacer evidente que desde que el principio no hubo una actitud de
responsabilidad y respeto en cuanto a lo digital se refiere y por supuesto
sigue sin haberlo, pues los beneficios que deja la ignorancia son mayores para
las grandes empresas y gobiernos que de una u otra forma han logrado apoderase
de las plataformas, los medios, los dispositivos, los datos y las señales
digitales; pues si bien para aquellos que saben moverse en ese mundo es un lugar
seguro y rentable, la mayoría de los que de una u otra forma lo habitamos nos
encontramos en constante vulnerabilidad hecho que implica nuestra información,
identidad y en varios casos nuestra vida. Uno ya no sabe a lo que accede, en
términos de ceder y de entrar, cuando se introduce en el mundo
digital.
Por otro lado los medios
digitales (por no culpar directamente a quienes los controlan) nos exigen vivir
de manera distinta, es claro que éstos se comportan de ciertas formas y tiene
ciertas características que responden en función de lo que se quiere obtener,
el problema es que nosotros hemos cedido el control por no poder tener un poco
de autocontrol y responsabilidad. Hemos
cedido a las tecnologías en mucho por comodidad y por disminuir las “molestias”
de la vida cotidiana, aunque ya no sabemos si hemos desarrollado una tendencia
a la conformidad y a buscar todo el tiempo la comodidad por causa de las
tecnologías o las tecnologías efectivamente vinieron a ayudarnos, o bien
planteado desde otro punto de vista, ¿Nosotros controlamos de los medios
digitales o ellos nos controlan a nosotros? muy probablemente con forme siga
pasando el tiempo esta distinción se hará cada vez más borrosa.
Lo cierto es que sí hay un punto
histórico concreto a partir del cual se empiezan a implantar un montón de
necesidades de las cuales se van a generar muchos hábitos y reacciones, ese momento
fue cuando se adoptó el sistema capitalista en la mayoría de los países del
mundo y posteriormente el sistema neoliberal aunado al fenómeno de la
globalización. En gran medida han sido estos sistemas y sus políticas lo que
han configurado el mundo de forma que el desarrollo de lo digital así como su
fuerte penetración en la vida cotidiana ha sido posible, no es sorprendente:
los medios siempre han sido un reflejo de la cultura o del contexto en el que
surgen y por lo tanto posea características de éste.
Ahora, volviendo a la falta de
autocontrol, ésta es una de las principales actitudes del ser humano que nos
han traído hasta donde estamos y no es difícil identificar a lo largo de la
historia momentos en que por esto se han desatado, literalmente, guerras
mundiales; de forma que esta deficiencia sigue siendo hoy en día unos de los
principales factores de crisis.
El poder insaciable de las
personas que pretenden o dominan el mundo provoca un serie de toma de
decisiones a favor de su propia persona que creo que para todos es claro hasta
qué punto nos afectan, pero si nos
detenemos a reflexionarlo un poco más podemos llegar a darnos cuenta de que la
dinámica mundial gira en torno a esto; pero así como las repercusiones de los
caprichos de estos personajes nos afectan directa o periféricamente, nuestra
respuesta (también egocentrista) a las distintas prácticas que se han
implantado, ha hecho que propaguemos por nuestra parte otra serie de actitudes
nocivas de tipo: no me pretendo esforzar entonces prefiero sacrificar toda mi
información con tal de no parar de estar en contacto, o voy a cambiar de
celular o computadora cada que Apple diga que sus productos tienen un “toque de
genialidad”, o que “la tecnología debe
ser accesible para todo el mundo”, o porque “(…) sin esfuerzo y como por arte
de magia”, o mejor aún porque “viene con increíbles apps integradas para las cosas que haces todos
los días” y porque “sólo piensa en lo que te gustaría hacer, y seguro habrá una
app que te ayudará a hacerlo”* etcétera, etcétera.
*frases tomadas directamente de la página de Apple México
Este comportamiento compulsivo es
muestra de que no solemos tomar precauciones ni consideraciones ante las
novedades en general, no nos detenemos a
pensar que siempre hay una trampa en todo lo que es “más amigable para el usuario” pues implica a fin
de cuentas seguir promoviendo la ignorancia por medio de un producto bien digerido, planeado,
construido y estructurado de forma que efectivamente sea amigable para el
usuario quien no tiene ni la más remota idea de cómo funciona más allá de que
sabe cómo meterle música o iniciar sesión en cualquier red social; de modo que
con más de un comportamiento cotidiano seguimos contribuyendo con todo aquello
que a la larga nos ha ido volviendo más dependientes y por lo tanto susceptibles
y vulnerables.
Si bien la tecnología y lo
digital han sido en gran medida aliados de estas dinámicas de poder poco sanas
es claro que esto también tiene el potencial
ser una arma para combatir en la misma
catástrofe digital en la que nos hemos metido puesto que sigue presentándonos por
medio de una serie de interesantes propuestas como las que menciona Fred
Ritchin a lo largo de su libro “Después de la fotografía” la oportunidad de que
todavía podemos reinventarnos como lo hemos estado haciendo (aunque en el
sentido incorrecto) durante este tiempo de revolución invisible.
Es necesario aprovechar el
desarrollo (los medios y lo digital) en favor de la comprensión y mejoramiento
de la actualidad, “intervenir en su evolución” (Fred Ritchin) y pugnar por la
reconstitución sana de la sociedad. En
este sentido la fotografía que ha sido el medio en el cual se ha puesto en mayor
evidencia la fragilidad de la realidad en la que vivimos puede convertirse en una
herramienta que permita encontrar nuevas formas de entendimiento. Si bien lo digital ya es tan inmenso como también
lo es la web 2.0 y de solo pensar en ello advierto una sensación de que difícil
será la tarea de reivindicación es posible llegar a la reconstrucción por medio
del conocimiento.
Si pretendemos conservar algo de
lo análogo que alguna vez nos conformó debemos tratar de mantener la mayor
compostura que podamos frente a lo digital y con esto no implico que deberíamos
intentar resistirnos a rumbo que lleva la vida (o que deberíamos tratar de
vivir sin dinero en un mundo capitalista por ejemplo), ni a esa revolución,
pero sí hay que hacer una reconsideración del valor que le asignamos a cada
cosa; importante es también hacer consciencia de los trastornos que ha traído
consigo el cambio de paradigma, así como el no olvidarnos del uso práctico de
los sentidos y de lo rico que es experimentarlos en toda su amplitud; finalmente
vuelvo a insistir en que la reflexión constante del tipo que se produce cuando
tomamos una fotografía con cámara análoga es vital.
Bibliografía:
"Después de la fotgrafía", Fred Ritchin
María Vázquez
sábado, 5 de noviembre de 2016
Proyecto fotográfico 2016
Siempre me ha llamado mucho la atención la historia del S.XX, me causa particular curiosidad por ejemplo el cambio que le ha tocado vivir a la gente que nació 1940 o 1950 por decir algo, pues ubico que a ellos les toco vivir en una época digamos "análoga" y precisamente hoy experimentan el cambio a la era de lo digital; apenas en los años 20´s la ciencia ficción nacía oficialmente como género literario, hoy tan sólo 96 años más tarde ¡Cuántas cosas que no se imaginaban se han sobre pasado! si bien no literalmente (gente viviendo en las alturas en una especie de platilos voladores, carros que igualmente se mueven por el espacio y ayudantes robotizadas como en los Supersónicos) los cambios que han habido en el último siglo han sido tanto rápidos como radicales (sobre todo por una cuestión de que el cambio ha sucedido demasiado rápido).
Todo esto ha dejado atrás una serie de costumbres, habitos, modas, transportes y lugares, entre otras muchas cosas, y nos ha traido también otras quizá menos felices. El cine, por ejemplo, antes del Tratado de Libre Comercio era "para todos", cualquiera por apenas unos pesos, podía ir a ver una película cualquier día de la semana a prácticamente cualquier hora pues en cada colonia había más de un cine, hoy un boleto cuesta arriba de $80 y los cines estan distribuidos a lo largo de la ciudad en zonas digamos.... más rentables.
El fenómeno de lo que paso con los cines es tan sólo un ejemplo y quizá es de las cosas que más echan de menos algúnas personas, pero ¿qué decir por ejemplo de los balnearios? ¿a quién no le gustaría tener un su colonia un lugar para poder ir a nadar y divertirse un rato sin necesidad de tener que enfrascarse en el agobiante tráfico de la salida a Cuernavaca por ejemplo? Al menos a mi me gustaría y sin embargo, este y otro tipo de lugares como deportivos, baños públicos, parques, salones de baile, cantinas, librerías, arenas e incluso algunos medios de trasporte como el trolebus, son cada vez menos usados y procurados.
Dada mi nostalgia al escuchar las historias que se cuentan sobre cómo la colonia Pantitlan y en general la cuidad era efectivamente era un buen lugar para vivir, aunada al hecho de que muchas veces imagino que quizá si hubiera vivido en otra época la hubiera pasado mejor y a que por lo general estoy pensando en que debería andar por ahí caminando y viendo, pienso hacer una serie de fotografías de aquellos espacios que alguna vez tuvieron un especial esplendor entre la clase media en la ciudad de méxico y que hoy, o bien son poco ha poco frecuentados, están en un proceso de callada decadencia o de plano han caido en el olvido.
Prentendo poner especial altención a la luz y el color, en este sentido me interesa visitar estos lugares tanto al amanecer como al atardecer,
horas en que la luz tiene ciertas patricularidades gracias a las cuales
los colores se aprecian de otra forma, también me gustaría puntualizar en las texturas con el objetivo general de captar la atmósfera de estos lugares y de esta forma hacer énfasis en los vacíos que deja el paso del tiempo.
Dado que otra cuestión que me interesa es "la presencia y la no presencia" en el sentido de que hay espacios que están vacios pero que guardan la sensación de que algo permaneció, pienso jugar con la velocidad de obturación de forma que las personas que se cuelen en la foto sean el reflejo del vaivén de la gente en aquellos espacios. En general pienso darle un tratamiento poético a mi proyecto y me parece que se inscribe dentro del género de ensayo fotográfico con tendencias al paisaje y a la fotografía abstracta.
Dado que otra cuestión que me interesa es "la presencia y la no presencia" en el sentido de que hay espacios que están vacios pero que guardan la sensación de que algo permaneció, pienso jugar con la velocidad de obturación de forma que las personas que se cuelen en la foto sean el reflejo del vaivén de la gente en aquellos espacios. En general pienso darle un tratamiento poético a mi proyecto y me parece que se inscribe dentro del género de ensayo fotográfico con tendencias al paisaje y a la fotografía abstracta.
Algunos datos importantes:
Mientras buscaba algún fotógrafo que me pudiera servir de inspiración y referencia encontré que Febrero de este año se presentó en el Museo de la Ciudad de México la exposición "La cuidad: Porvenir y decadencia" de la cual estoy tomando algunas referencias sobre todo en cuanto a tratamiento de luz y color.
Por acá más información, opiniones, imágenes, etc. sobre la exhibición:
- http://data.cultura.cdmx.gob.mx/index.php/sala-de-prensa/boletines/7903-113-16
- http://www.revistamilmesetas.com/sobre-la-muestra-fotografica-%E2%80%9Cciudad-porvenir-y-decadencia%E2%80%9D
- http://www.ostkreuz.de/en/projects
- http://www.photography-now.com/exhibition/91053
- http://www.dawinmeckel.de/portfolio/projects/downtown-detroit/#17
![]() |
| Eddystone Hotel|DownTown Detroit. Dawin Meckel |
![]() |
| Larry|DownTown Detroit. Dawin Meckel |
![]() |
| Andrej Krementschouk from the series: Chernobyl - Zone II..., 2008–2011 |
![]() |
| Andrej Krementschouk from the series: Chernobyl - Zone II..., 2008–2011 |
miércoles, 2 de noviembre de 2016
En el camino, la fotografía de paisaje
En el camino, la fotografía de paisaje
“If
the world is unfair or beyond our understanding, sublime places suggest it is
not surprising things should be thus. We are the playthings of the forces that
laid out the oceans and chiselled the mountains. Sublime places acknowledge
limitations that we might otherwise encounter with anxiety or anger in the
ordinary flow of events. It is not just nature that defies us. Human life is as
overwhelming, but it is the vast spaces of nature that perhaps provide us with
the finest, the most respectful reminder of all that exceeds us. If we spend
time with them, they may help us to accept more graciously the great
unfathomable events that molest our lives and will inevitably return us to
dust.”
Alain de Botton. The Art of Travel.
London: Penguin, 2002, p.178 – 179.
¿Será que por influencia de
fotógrafos como William Henry Jackson, Timothy O´Sullivan y Carleton Watkins
asumí que la fotografía de paisaje estaba inherentemente ligada al viaje o será
que efectivamente esto es cierto?
Pasan los días, cada vez que
salimos de nuestras casas emprendemos un viaje, a veces estos se vuelven tan
cotidianos que ya no los notamos, solemos creer que “salir de viaje” implica alejarnos lo más que se pueda de
nuestras casas o de los lugares por los que solemos transitar cuando en
realidad el viaje es en gran medida más lo que sucede dentro de nosotros mismos
que afuera, pues lo que importa en un viaje es tanto más el camino como la consciencia.
Conforme andamos, ya sea en la
ciudad, en el bosque, en la playa o en donde sea, frente a nosotros se
despliegan contantemente una serie paisajes, que si no estamos disponibles, nos
parecen comunes y en los que muchas veces ni siquiera nos fijamos a menos que
algo súbito: un color peculiar en el cielo o un reflejo de brillos en algún
edificio nos saque de nuestro camino cotidiano, entonces sí, nos detenemos. Es
ahí cuando el paisaje se vuelve notable y en donde también sucede el viaje.
La fotografía de paisaje como ya se mencionaba es una
pausa en el camino, los distintos momentos en los que nos detenemos a
fotografiar un paisaje son en sí momentos de reflexión dentro del viaje. Luego
cada uno de estos momentos es una especie de catarsis, pues cuando el fotógrafo se detiene hay un
encuentro con lo sublime, se esta enfrentando a algo grande tanto en términos de tamaño o
espacio como en términos de lo espiritual, el paisaje se presenta inabarcable
de primera impresión y por eso nos emociona.
Es entonces reto e inspiración
porque es inamovible, lo que se despliega ante nosotros es único en sus
distintas cualidades: luz, textura, forma, color, disposición, atmósfera etc. Esta
particularidad de quietud, así como la pausa y la contemplación a la que nos
induce el paisaje hace que innegablemente el fotógrafo se relacione de forma
distinta tanto con su sujeto fotográfico, como consigo mismo e incluso con el
quehacer fotográfico en sí cuando hace fotografía de paisaje a diferencia
de cuando toma cualquier otro tipo de fotografía, pues la exeriencia de
fotografiar un paisaje es apacible y profunda.
De esta forma el fotógrafo debe tomar aquello tal cual le es dado y
transformarlo, debe observar lo que compone el paisaje: desde unas huellas en
la arena hasta un edificio y trazar con ello, con los elementos que le son
dados naturalmente, un camino único por el cual acceder; el paisaje debe
volverse abarcable dentro de su misma inmensidad mediante la fotografía, para
que de esta forma podamos adentrarnos y habitar como lo hace él en ese momento
y para que después se nos vuelva igualmente entrañable. Es así como cuando vemos una fotografía de algún paisaje quisieramos,
más que estar en ese justo lugar, añoramos ese momento de silencio, de
reflexión callada y de suave contemplación, queremos sentir eso justamente,
queremos volver a ese lugar al que nos lleva
el simple hecho de mirar a lo
lejos.
El hecho de fotografiar un
paisaje es la forma de admitir y atesorar ese momento en el que una experiencia
se enraizó en nuestra memoria y la fotografía misma es la recompensa que da el
viaje pues ésta es el hogar
de nuestras experiencias, el lugar al que van nuestros recuerdos y “el hogar es ese lugar al que volvemos entre viajes.
Existe por una razón que solo los viajeros entienden claramente.” (N.C.)
María Vázquez
![]() |
| Rievaulx Abbey. Roger Fenton. |
![]() |
| Pyramid and Domes, Pyramid Lake, Nevada. Timothy O´Sullivan. |
![]() |
| 16th St form Larimer St. William Henry Jackson. |
![]() |
| Summer night, Longmont. Robert Adams. |
![]() |
| Red interior. Joel Meyerowitz. |
![]() |
| The Yosemite Valley. Carleton Watkins. |
![]() |
| Longmont, Coloraado. Robert Adams. |
domingo, 18 de septiembre de 2016
Un acto de valor.
Un acto de valor.
Fotografía documental, fotoreportaje y fotoperiodismo.
Exposición fotográfica World Press 2016
Después
de recorrer la exposición “World Press Photo 16” en el museo Fran Mayer en el
centro de la CDMX discierno en ella dos géneros de la fotografía, por un lado
el fotoperiodismo y por el otro el fotoreportaje. Me parece que en esta
exhibición hay mucha confusión al respecto de esta distinción, hay muchas
fotografías en las que se confunde su género y quieren ser tomadas como
fotoperiodismo cuando en realidad son fotoreportajes y en ese mal entendido se
pierde mucho de su valor e incluso de su credibilidad.
Para mi
punto de vista el fotoperiodismo se supone objetivo, fiel y documental a un
suceso; por otro lado el fotoreportaje (aunque también es documental) presenta
muchos otros matices, pues el fotógrafo mediante el tratamiento de su tema en
la fotografía nos plantea el acercamiento que quiere que tengamos con la historia
que quiere que conozcamos.
En cualquiera de los casos sin
duda la labor del fotógrafo es un acto de valor, pues muchas veces éste se pone a sí mismo frente a
una serie de experiencias y de acontecimientos que lo llevan al límite y que no
cualquiera es capaz de soportar, no desde ese punto en el que él se encuentra
en el que tiene que mantenerse certero ante lo que sucede. La fotografía
documental es eso un acto que transforma y también me parece que es un acto de
generosidad por parte del fotógrafo quien en muchas ocasiones se nos olvida que
esta presente y que es una persona que recibe toda la fuerza del instante y la
captura. El fotógrafo es un medio, un
puente entre las experiencias lejanas, aisladas, dolorosas, fascinantes,
misteriosas, etc y el espectador.
La fotografía documental para mi
punto de vista significa hoy en día la oportunidad para replantear y
reconsiderar nuestra posición en el mundo y a partir de ella hacer consciencia
con respecto a aspectos personales como también a aquellos que tengan que ver
con la sociedad en general.
Zhang Lei, 2015, first prize
singles, Contemporary Issues.
Esta
fotografía de entrada me impacto en el sentido estético, la habilidad técnica
con la que fue tomada me parece buena aunque convendría definitivamente conocer
la metadata de esta imagen (y de todas las de la exposición) y saber si pasó
por postproducción y si sí, qué tanto fue modificada en este proceso.
De
cualquier forma me parece que hay un equilibrio de color muy rico, el encuadre es preciso para que
podamos apreciar lo que el fotógrafo quería que viéramos y es claro que detrás
del uso de la luz hay la intencionalidad de crear una atmósfera pero también un
concepto con respecto al tema de la fotografía.
Rohan Kelly, 2015, first prize singles,
Nature.
No sé qué tan difícil es descubrir
fuera lo que muchas veces nos atemoriza en sueños, la forma en la que las cosas
se manifiestan en ese mundo son por lo regular muy abstractas o carentes de un
sentido lógico tradicional. A primera vista esta fotografía me causo un vacío
en el estómago pues me recordó a una serie de pesadillas que he tenido desde
que era niña, el hecho de pensar esta imagen sucediendo en el mundo real me
eriza la piel y me marea.
Algo que también me perturba de
esta imagen es negro tan profundo de la nube que lleva a pensar ¿Hasta dónde
llega aquello? Y la contraposición con la luz que cae sobre todo lo que esta
cerca, pero sin duda lo que más me impacta son las personas de la fotografía,
definitivamente esta imagen no tendría la misma fuerza si no hubiera gente tomando
el sol con tranquilidad o personas disfrutando del mar.
Yo simplemente no me puedo
imaginar estando ahí, disfrutando de la
playa mientras una nube enorme parece querer desaparecer todo lo que se pueda,
me impacta de sobre manera el contraste entre aquello que por puro instinto de
sobrevivencia debería asustar a cualquiera y la actitud tranquila de las
personas en la fotografía.
Magnus Wennman, 2016, 3rd prize
stories, People.
Los niños son todo un misterio,
nadie sabe lo que piensan y sienten y aún si se les preguntara y respondieran en
la mayoría de los casos continuaría siéndolo porque casi toda la “gente grande”
estamos muy lejos de ellos y no entendemos; esta imagen me parece un claro
reflejo de la distancia que nos separa, a los que ya no somos niños, de ellos y
me impacta la fuerza con la que esta niña contiene lo que es y siente frente a
la cámara que, en este caso, me parece bastante invasiva.
Gracias
al texto que acompaña la imagen podemos
reblandecernos y suponer el sufrimiento por el que debe estar pasando después
de perder a sus padres y tener que vivir en la calle; sin embargo, me parece
que siempre hay que tener particular cuidado con todo aquello que se refiera a
niños pues como sociedad somos totalmente susceptibles a ellos.
Para mi esta foto es realmente
hermética sobre todo por la naturaleza de los niños en sí; me parece que en
esta serie de fotografías corresponde a ese tipo de imágenes que como dice John
Berger “(…)por sí mismas no significan nada, es el espectador el que las
significa”(Berger, p.73) el dolor, el sufrimiento y el miedo que pudiera haber
en toda esta serie lo pone el que las observa.
María Vázquez
Bibliografía:
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

































